sábado 19 de marzo de 2011

Vision borrosa.

Saltémonos unos cuantos detalles de mi llegada y vayamos al punto. Lo importante a penas volvimos fue encontrarle un colegio al nene. Me llevaron a conocer 3, pero me enamore del ultimo justamente, no por que fuera un pilar de la enseñanza, si no, que frente a ese famoso colegio de San Isidro había un kiosko, el cual tenia en el piso de arriba una mesa de pool y sillones, casi parecía un barsito. Golpe al corazón, este es mi lugar.

La verdad, no se si era por todo lo que había aprendido en Pinamar, pero no me costo mucho socializar y hacer amistades rápidamente y la primera salida nocturna no tardo en llegar. Mis nuevos compañeros me llevaron a un boliche en Olivos que en ese momento se llamaba Tijuana.

El grupo de salida estaba conformado por varias personas, pasa que solía salir el curso entero cuando iban de joda. Los mas populares y que aquí nombrare eran Ariel Dupuy, Diego Valenti, Juan Alustiza, Michaela Diaz Verdun, Paula Saraustegui y Delfina Sotomayor. Mas adelante quizás cuente sus historias. Pero volvamos a esa noche.

La noche comenzó diferente a las que yo estaba acostumbrado, la previa fue en la casa de Juan, ya que sus viejos tenían una cena y volvían muuuy tarde, y la cantidad de gente en ella era mayor a las que tenia yo en Pinamar. Recuerdo que llenaron una olla con unas cajas de Bordolino y le metieron frutas adentro, luego comenzamos a jugar al barquito. (El barquito: el que empieza dice "Un barquito viene cargado de...Marcas de cigarrillos", por ejemplo, todos decimos marcas, hasta que uno o repite o no dice nada y se tiene que tomar un fondo blanco. y asi con diversidad de cosas.) y yo perdi varias veces.

Así salimos a la calle y nos tomamos el 152 con rumbo a nuestro destino, al llegar a Tijuana y entrar, me senti en otro planeta, yo estaba acostumbrado a otra cosa, allá en Pinamar, cuando salias, solías ver todas caras conocidas siempre, acá era un extraño mas pero mas que ponerme mal esto me hizo exclamar...

-Excelente!

-¿Estas bien?, me dijo Ariel.

-Eh, si, solo es la emoción.

Nos pusimos a bailar y seguimos tomando, esta vez cerveza, eran latas de Brahama recuerdo, y en un momento se me acerca Juan y me dice.

-Che Dani, me dijo Delfi que esta todo bien con ella.

-¿Lo que?

Ahí me detengo un segundo, regla numero tres del Cid, nunca pero nunca estés con una compañera, ya aprendimos la lección en Pinamar con la guerra de polleras.

-Ah bue, otro día, no ves las minas que hay acá, seguime...

Me lleve a Juan y empece a usar la técnica flash con cuanta piba se me cruzara. Hasta que dada las probabilidades se me dio con una. No recuerdo su nombre, tampoco su cara, solo su contorno. Se que era rubia y tenia una amiga morocha la cual se quedo con Juan.
Y así la noche fue llegando a su fin. La chica contorno me acompaño a tomarme el colectivo que me llevaba a casa. No tenia idea de la hora que era.

La que si la tenia era mi vieja, la cual según sus comentarios me escucho en la calle llegar cantando a los gritos "Bordolino, bordolino, Bordolinoooo, Bordolinoo uououo!"

Y desde ese día, mis viejos se enteraron de que escaviaba.