jueves 17 de marzo de 2011

El fin de todo, el inicio de todo (4).

-¿Qué haces vos acá?

-Creo que te debo un trago.-Me dijo ella.

Era Mariana Lauz, la Chica Reina.

La verdad, me tome re tranquilo esta situación, nos alejamos hasta la barra lejos de la vista del grupo. Charlando, riéndonos. Así le conté todo lo que me pasaba y me iba a pasar. Creo que ella estaba sobria y yo era un aparato de la mamua que tenia.

No se ni cuando, ni se como, ella me abrazo, fue cálido, contenedor y admito que casi me pongo a llorar. Ella se percato de mi estado y me sugirió ir a tomar aire.

No se como llegamos hasta la playa (Era a dos cuadras de La Luna, así que tampoco era algo imposible.) y ella se saco los zapatos. caminamos, veíamos como lentamente estaba amaneciendo, y entre charlas, empujones leves y chistes, le agarre la mano.
No tarde en mirarla a los ojos y la bese de prepo. No llego ni un cachetazo, ni un trago volcado en la cara ni empujón.

Asi nos besamos hasta que amaneció, y nos quedamos tirados en la playa abrazados, bastante tiempo sin hablar, solo acariciándonos. Pero en un momento llego la pregunta, o el comentario.

-¿Y ahora?-dijo ella.

No le respondí.

Paso un rato mas y la acompañe a tomarse un taxi. Luego fui para la zona del boliche y los vi a mis amigos sentados en la calle comiendo churros. Entre puteadas y cosas así me preguntaron donde estaba y que había hecho.

-La verdad es que me fui a tomar aire, termine en la playa medio inconsciente nomas.

Me siguieron puteando y tratando de irresponsable hasta que cada unos nos fuimos hasta nuestras respectivas viviendas. ¿Por que no conté nada de la Chica Reina? Por que a veces, hay victorias que son solo para uno.

Los dias pasaron, y netre llantos y despedidas, me llego la hora de volver a Buenos Aires, casi no me acuerdo nada del viaje, solo recuerdo que en la terminal compre la revista D-Mode, una que traia en la tapa a Lorena Cesricioli para saber como estaba la noche en la ciudad. Asi me subi al Chevallier y deje atras todo lo que vivi en Pinamar, claro, hay cosas que nunca conté que pasaron allá, quizás algún día salgan a la luz, pero ahora, empezaba una nueva etapa, quizás una etapa bastante salvaje.