Ese día fui a pasear solo por la playa. Ya era habitual que a veces lo hiciera, parte de una rutina como tantas otras que adquirí viviendo en Pinamar. Lo pensaba, De lunes a viernes colegio, al salir de el me iba a casa por lo general, ya que en Pinamar mucho no hay para hacer en la semana si vivís ahí, exceptuando algún Trabajo Practico para la escuela o alguna tontería. Los viernes era historia diferente, ponía rumbo a lo de Agustín para hacer algo y hasta el domingo a la mañana andaba dando vueltas…Domingo a dormir temprano y el lunes a arrancar de nuevo.
Quizás algo trivial para muchos, pero después de haber vivido en Capital Federal tanto, esto era como un paraíso, la trivialidad me encantaba. Había conocido a gente que valía y vale un montón, como Laura, Agustín, Simón, Hernán y Luís.
Y muchos que pasaron por ahí.
Aprendí lo que es que te den amistad a cambio de nada, a vivir con otros tiempos y otros valores. Me sentía muy bien.
Fueron casi 3 años geniales y no los cambiaria por nada del mundo.
En el camino de vuelta a casa, pase por la Farmacia donde trabajaba Simón con una Coca para compartir, charlamos de la vida y de giladas y arreglamos para hacer algo el finde con Agustín y las chicas (Si, me costo, pero a esa altura ya se habían limado todas las asperezas.) en algún bolichin.
Mas tarde regrese a casa y estaban mis viejos esperándome con caras bastante largas y mi santo padre me increpo.
-Dani, nos volvemos a Buenos Aires.
Quizás algo trivial para muchos, pero después de haber vivido en Capital Federal tanto, esto era como un paraíso, la trivialidad me encantaba. Había conocido a gente que valía y vale un montón, como Laura, Agustín, Simón, Hernán y Luís.
Y muchos que pasaron por ahí.
Aprendí lo que es que te den amistad a cambio de nada, a vivir con otros tiempos y otros valores. Me sentía muy bien.
Fueron casi 3 años geniales y no los cambiaria por nada del mundo.
En el camino de vuelta a casa, pase por la Farmacia donde trabajaba Simón con una Coca para compartir, charlamos de la vida y de giladas y arreglamos para hacer algo el finde con Agustín y las chicas (Si, me costo, pero a esa altura ya se habían limado todas las asperezas.) en algún bolichin.
Mas tarde regrese a casa y estaban mis viejos esperándome con caras bastante largas y mi santo padre me increpo.
-Dani, nos volvemos a Buenos Aires.




2 comentarios:
Uhhh...
Feliz cumple!!! Besos!!!
Upa!
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