viernes 19 de marzo de 2010

Villanos unidos.

Ese verano comenzó raro y tranquilo, después de todo el quilombo podría decir que de alguna forma extraña y retorcida yo estaba en paz. La mala noticia era que Hernán se volvía a vivir a Buenos Aires ya que a su viejo las cosas no le iban bien acá.
Bueno en cierta forma no era taaan mala la noticia porque…Ah, no eso viene mas adelante.

Le armamos una despedida de muchachotes (Traducción nos juntamos en lo de Agustín, con Luís y Hernán y nos embriagamos.) y salimos a recorrer las calles de Pinamar sin mas.

Lo primero que hicimos fue decidir que entraríamos al Alma, pero antes pasamos por la playa. Había un muy tentador Carrito/Caseta de Pepsi bastante grande.

-Uh, ¿Lo empujamos?-Dije inmediatamente.

-No seas boludo.-Replico Agustín.

Mientras Agus me reprendía Luís y Hernán ya estaban en la titánica tarea, a la que me sume rápidamente. Agustín miraba para todos lados nervioso. Casi sin esperarlo se escucho el “Vaaaaaaa!” y el carito se cayó a la mierda.

El tremendo ruido que hizo nos ayudo a juntar adrenalina para salir cagando a dos manos del área del crimen.

De ahí nos fuimos a la puerta del Alma, boliche al cual no nos dejaron entrar por que algunos del grupo estaban demasiado ebrios. (Cof Cof, nadie dijo que yo lo estaba.)

Terminamos en la playa durmiendo cual vagos, llenos de arena…Luís vomitado, Agustín llorando por…Ah no, eso también es otra historia.

Y así, con despedidas, abrazos, llantos y promesas de reencuentros.

Hernán se fue.

1 comentarios:

Daniel dijo...

Sorry a los que comentaron esta entrada ya que tuve que borrarla y volverla a postear, ya que un error de blogger hacia que se cagara toda la font del blog por ese posteo...Nunca voy a entender lo sucedido, pero bue.

Volvemos a las andadas!!!